Estuvimos alojados esos días en unas cabañas muy lindas en la Villa Catedral (cabañas Liwen, si mal no recuerdo –ya pasé el chivo… pidan comisión de mi parte, jeje) y recorrimos toda la villa (muy linda en verdad) buscando terrenos y averiguando por opciones…
las pistas de ski.
Medio frustrados empezamos a buscar por Internet otros posibles destinos y no mucho más tarde estábamos rumbo a Caviahue, otro centro de ski (¡queríamos nieve a toda costa!) que según lo que vimos en la Web “pintaba lindo”.
por debajo del hielo.
Caviahue es un pequeñísimo pueblo de montaña (no supera los 500 habitantes) y fuera de temporada de ski es realmente inhóspito. El paisaje es raro… pero a la vez atractivo, en partes la vegetación es muy austera pero a su vez se mezcla con increíbles bosques nativos de araucarias, y el volcán Copahue de fondo que se refleja en el lago que bordea el pueblo le da una magnificencia que uno no puede dejar de notar.
Termas de barros sulfurosos (A-PES-TO-SOS) pero según dicen con poderes
curativos excepcionales... mmm yo por las dudas no probé :)
A pesar de la extrema desolación del pueblo en esa época donde ni los vecinos del lugar asomaban sus narices, nos propusimos averiguar por terrenos. El potencial es grande. Caviahue está creando una mentalidad orientada al turismo y en pocos años va a surgir como un centro de montaña de renombre, tal como pasara un par de décadas atrás con San Martín de Los Andes. Estábamos decididos a apostar al futuro del pueblo, y a su vez veíamos en él un sin fin de posibilidades en cuanto a lo económico, ya que realmente… NO HAY NADA … cualquier emprendimiento que hubiéramos decidido hacer era necesario.
Dimos varias vueltas pero no veíamos cartel alguno de SE VENDE, ni tampoco inmobiliarias en ningún rincón. Preguntando aquí y allá descubrimos que los terrenos del pueblo fueron cedidos al municipio de Caviahue por Parques Provinciales y que todos habían sido ya distribuidos entre lugareños y venidos (antes que nosotros, claro).
Caminata hacia Cascada Escondida, por el bosque de
Araucarias milenarias
Los terrenos estaban REALMENTE REGALADOS, precios irrisorios y a pagar en comodísimas cuotas, pero claro... ¡ya no había!
Nos quedamos unos días más de la cuenta para hablar con gente de la municipalidad quienes estaban a cargo del tema, sólo para enterarnos de que la lista de interesados en mudarse a Caviahue asciende a más de 700 familias, todas ellas habiendo presentado proyectos rentables y necesarios para la localidad y en lista de espera desde hace casi una década… Los próximos terrenos que adquiera Caviahue de Parques Provinciales (para lo cual no hay siquiera una fecha ni la certeza de que de hecho van a recibir más terrenos) se repartirán entre los mejores y más viejos proyectos presentados, pudiendo quedar en lista de espera por años y años, con la posibilidad de nunca tener el privilegio de ser seleccionados para formar parte de tal elite.
Y así volvimos a Esperanza con el rabo entre las patas y nuestras manos vacías… no sin antes pinchar DOS VECES las gomas de la Meriva en el ripio de m...&%#@ de regreso de Caviahue (los vivos quisimos acortar camino –como 100 km!!- tomando "un atajo" de más de 300 km de ripio… GRRRRRR)
“¿Será que no nos tenemos que ir?”-pensábamos. “O será que esos lugares no eran precisamente lo que el destino estaba tramando para nosotros”... Más adelante descubriríamos que se trataba de esto último… que un lugar mucho mejor nos estaría esperando…
(continuará… :p)