La primera ocasión fue en las vacaciones de julio.
Después de bastante insistir logré que Dani se pidiera las vacaciones de Julio libre en el trabajo para poder hacernos una escapadita al sur. De esa forma, tanto él como las nenas podrían conocer lo que muy pronto sería ¡nuestro nuevo hogar!
En mi caso sería también un viaje para poder, ahora más tranquila, apreciar “la chacrita” que había comprado en representación de toda la familia, con todas las presiones que eso implicó en su momento y que no me dejaron disfrutar demasiado del lugar.
Una de las personas que más compartió con nosotros nuestro proyecto alocado de "largar todo e irnos al sur" y quien más ánimos nos dio en cada momento, fue nuestra querida amiga "la Tata", a quien invitamos nos acompañe a conocer a "nuestro nuevo pueblo".
La verdad es que el tiempo no nos acompaño en absoluto. Durante esos 10 días que duró nuestra estadía en Trevelin, estando alojados en las cabañas Regbue (arcoiris en Galés) [para seguir con los chivos!], 9 días y medio… LLOVIÓ!!!!!
De hecho, lo que más recuerdo de esas semanitas son detalles de las cabañas ya que no salimos casi de ahí :-(
Pero bueno… así y todo "alguito" recorrimos y no podemos decir que la pasamos mal...
Veamos algunas fotos…
Estas son de “Lago Rosario”. Técnicamente pertenece al municipio de Trevelin pero se trata de una reserva de Mapuches, en su mayoría originarios de la zona de Nahuel Pan, desde donde fueron corridos (previa toma de sus tierras, como no podía ser de otra manera) y reubicados en este relativamente nuevo paraje. Queda a unos pocos kilómetros de Trevelin, cuesta arriba, por camino de ripio en dirección a Chile.
Lago Rosario vive de sus tradiciones, de trabajar la tierra y también del turismo, claro, ya que ser “autóctono” (o “native” para los extranjeros) en esta zona de tanto visitante foráneo… VENDE, y me parece bárbaro que nuestros hermanos Mapuches aprovechen la veta comercial de su entorno.
La verdad es que al estar fuera de temporada, mucho no vimos, pero identificamos la escuela, la capilla (más de una, por cierto!) y algunas viviendas...
Cuando salimos a recorrer la zona en uno de los pocos momentos en que asomó el sol durante todos los días de nuestra estancia, creímos que "lago Rosario” era sólo eso, un lago. Desconocíamos la historia y la existencia de esta reserva de aborígenes. De hecho, del lago vimos muy poco ya que se encuentra rodeado por campos particulares con suntuosos carteles de PROPIEDAD PRIVADA y el único acceso directo que encontramos fue a través de un camping, al cual tuvimos que entrar a pie ya que el camino estaba intransitable.
Con el frío cada vez más intenso de la tarde que otra vez se estaba preparando para llover, mucho no disfrutamos del lago... sólo llegamos al agua... mojamos la punta del dedo índice (no más porque realmente hacía MUUUUCHO frío), sacamos un par de fotos y… pegamos la vuelta.
Esa misma tarde fuimos un rato a la chacra para ver si podíamos sacar al menos un par de fotos con un poquito de sol y sin tanta nube que tape el paisaje…
Y fueron eso… un par de fotos nomás :-)
Larita, no muy convencida de caminar entre yuyales y bostas de vaca
(quién te ha visto y quién te ve!)
[la lomita con bosque de ciprés ya pertenece al vecino,
nuestro terreno llega hasta un poquito antes]
Esta foto mucho no dice, pero HAY SOL! y eso basta para incluirla :-)
Bueno, no hay dos sin tres... derrochando sombrerito patagónico
Después de muchos días de lluvia, esperando que el tiempo mejore para poder ir al menos a conocer el centro de ski, decidimos no esperar más e ir de todas maneras, así con lluvia y todo…
Para nuestra sorpresa, lo que abajo era lluvia, ¡arriba era nieve!! ¡muuuuucha nieve!!!
Tal es así que entre la nieve y el viento formaron una tormenta de nieve bastante importante en las pistas superiores, dejando solamente habilitada la pista de principiantes…
El frío, el viento y la nieve que no caía como en las burbujitas esas que agitás y después los copitos caen en armoniosa ceremonia… acá caía y pegaba con mucha fuerza, tanto que las enormes ganas de las nenas de “hacer un muñeco de nieve”, “guerra de nieve” y la mar en coche (estuvieron esperando ese momento desde el instante en que salimos de Esperanza) no tardaron en convertirse en enormes ganas de estar del lado de adentro de los vidrios empañados, tomando una buena chocolatada caliente con torta... y así fue.
Dani se quedó tranquilito, adentro, disfrutando del calorcito de un hogar a leñas en el estar-comedor (cuidando a las nenas, claro... ningún momento es perfecto) mientras Tata y yo nos enlistábamos para ir a INTENTAR mantenernos en pie sobre esas tablitas finitas y largas que llaman "esquíes".
Después de alquilar ropa adecuada para no morirnos de hipotermia, nos fuimos con los esquíes puestos a tomar la aerosilla que nos conduciría hasta la primer (y única) pista habilitada.
¡Que belleza!!! ¡Parecía el mundo de Narnia!... el arroyo de montaña bajando y dejando su curso marcado entre tanta nieve… los pinos mitad blancos, mitad verdes... los refugios de los cuidadores... hasta las topadoras esas "saca nieve" eran pintorescas desde arriba... ¡lo alto que estábamos!... no nos resultó así tan agradable ver un par de sillas muy similares a las que nos transportaban, destruidas muuuuuchos metros más abajo, ... pero supongo que no fue a causa de una caída por mal estado, sino que se debe haber tratado de sillas abandonadas, rotas, y ubicadas estratégicamente debajo de la línea de la aerosilla, como para crear un poco el clima de adrenalina, vio? Mmmm
En fin… arriba todo era tannnn… taaaannnnn… FRIIIIIIIIIIIOOOOOOO
Por favor… ¡que manera de sufrir!!
A pesar de haber tenido guantes de lana y sobre ellos un par de guantes alquilados (de esos gordototes...un tanto sudados, por cierto…) no pude disfrutar de más de 5 minutos de corrido sin que el dolor en los dedos de las manos por tanto frío me dieran ganas de llorar…
No puedo explicar lo horrible que es tener TAAAANNNNTO frío… pero bueno… una vez que empezamos a “esquiar” (juuuaaaaa juaaa juaaa… que cararrota!!!), mejor dicho a intentar al menos ponernos los esquíes (que debimos sacarnos para no matarnos al subir o bajar de la aerosilla) ya nos fuimos olvidando del frío en las manos y la terminamos pasando muy bien.
No había presupuesto para instructor así que nos colábamos “parando la oreja” de otros grupos de principiantes para poder aprender un par de estrategias a ver si lográbamos al menos permanecer “paradas” sobre las odiosas tablas... bueno, para ser más específica, nos colgamos de la instructora del Kids club que estaba enseñándole clases básicas a los nenitos de 5 a 8 años :-D
Y bueno… de a poco y después de una media hora más o menos, LOGRAMOS TRABAR LOS ESQUÍES !!! hurra!!!
No podíamos ser taaaan burras… por más fuerza que hacíamos sobre la trabita NO HABÍA CASO… Yo tuve suerte rápido pero entre las dos no lográbamos hacer trabar los esquíes de Tata...
Pasó un buen rato hasta que “arrancamos”… Al principio era una lucha mantenernos en pie en posición transversal a la pendiente (y al viento que iba en la misma dirección) para no salir disparadas!
Estaban todos en la misma, incluso los no tan principiantes… que viento!
Pero de a ratos, cuando calmaba un poco, nos animamos a prendernos de esa soga de la cual te tenés que "colgar" para que te suba y de ahí tomar coraje y soltarte! Y bueno… nos soltamos!
Mi única caída MAAAALLL fue estando agarrada de manos, uñas y hasta casi "dientes" de la bendita soga, hasta que uno más ignorante que yo, haciéndose el canchero, prácticamente se acostó sobre la soga y nos fuimos todos de traste!
No fue tanto la caída sino el hecho de que después NO ME PODÍA LEVANTAR!!!
Que papelón…
Pero bueno, fuera de eso, me animé a largarme y ante el terror de que el viento me hiciera tomar demasiada velocidad, aprendí bien rapidito a cómo frenar cruzando “las tablitas” y flexionando las rodillas, retaguardia para afuera : -)
Tata en cambio se dejaba llevar y después para frenar antes de estamparse MAL contra alguien o ALGO! se tiraba de cola al piso... pero a veces ni eso era suficiente... y ¡SEGUIA BAJANDO ACOSTADA Y A LOS GRITOS!
Fueron sólo dos horas pero volvimos fusiladas...
Dani, abajo, reeeeee divertido tratando de entretener a las nenas, encerrados en esas cuatro paredes (aunque calentitos y bien alimentados), ya no veía la hora de que volvamos…
A todo esto no van a ver fotos del gran show de ski porque de tanto frío SE CONGELARON LAS PILAS y no salió ninguna… ¡la cámara estaba muerta!
Última foto que salió antes de que las pilas
se congelaran... Camino al centro de Ski... primeras fotos CON NIEVE!
[Que emoción :-) sobre todo para manejar en ese barro
patinoso a las coleteadas, precipicio de por medio,
y SIN CADENAS!]
No fue como lo soñamos, eso de jugar entre todos en la nieve, hacer una guerra de copones o un buen muñeco blanco con nariz de zanahoria... pero bueno, tenemos muchos inviernos por delante para disfrutar y descubrir cómo es un día de sol en la nieve, donde según escuchamos hasta esquían en mangas cortas...
Sólo nos quedaba un día más y POR FIN experimentamos un pequeño cambio en el clima…
La llovizna se estaba transformando ¡en nevisca! y despuén ¡EN NIEVE!
Y Trevelin se vistió de blanco para nosotros en nuestro último día… como para darnos una buena despedida (o hacernos burla… una de dos)
Los primeros copos los vivimos en la chacra… no lo podíamos creer!!! Nos pusimos a mirar para arriba porque ahora sí esto se parecía a esos globitos de souvenir que te venden por dos pesos… los copos caían muuuy lentamente y como "plumitas" hacia un lado u otro... una experiencia rara para los 5 santafecinos que jamás habían disfrutado de semejante espectáculo de la naturaleza (más de un lugareño se hubiera despanzado de la risa mirando nuestro ritual)
Maaaaa nieva!!! (Ali medio dormida,
ya que las sacamos a las dos de la camuchi mirando dibus
"sólo" para ver nevar [estos chicos de hoy no disfrutan nada :-)]
Larita asomando su cabecita en gesto de
"... mmm evaluemos... salgo, me mojo, frío... adentro, calefacción... mmm"
Con Tata bailábamos en una pata...
Y sí!! bájensé para una fotito al menos...
Y finjan una sonrisa che!
Y bueno... esta creo que habla por sí sola :-)
Las fotos mucho no muestran… pero para nosotros fue una experiencia muy linda después de tanta lluvia.
Ese fue nuestro último día en Trevelin... entre té de naranja, mates y mucha lluvia, se nos pasaron los días sin verlos o disfrutarlos como teníamos pensado, pero no nos podemos quejar... mal no la pasamos.
A Dani y a las nenas les encantó el lugar, y eso que no lo vieron ni en la mitad del esplendor que lo vi yo meses atrás…
El regreso en partes se puso bravo. Salimos casi al mediodía para evitar las peores heladas pero así y todo la ruta fue una pista de patinaje por demasiados kilómetros.
La ruta totalmente congelada saliendo de Esquel...
En un momento nos asustamos mucho cuando, yendo en primera y casi a paso de hombre, nos encontramos con un auto que iba delante de nosotros a una velocidad incluso menor, y al no poder tocar el freno para no entrar a girar como un trompo, terminamos maniobrando feo para no chocarlo...
La patinada nos dejó a todos pálidos… entre la roca de la montaña por un lado y el precipicio por el otro ese segundo pareció eterno.
Apenas un poco más adelante nos tuvimos que detener a la fuerza porque un camión menos afortunado que nosotros terminó volcando y estaba cruzando la ruta en su totalidad.
El camión cortando la ruta... más adelante, a lo lejos,
una 4x4 se quiso hacer la piola y pasar por la banquina en pendiente...
estuvo tan cerca de volcar! Así que nosotros... piolas! :-)
Otro camión estaba desparramando tierra sobre la nieve y el hielo para poder hacer que el rescate no patine y pueda tirar hasta sacarlo del paso.
Por suerte no tardó mucho más en salir el sol y ya todo cambió.
Cómo cambia el paisaje con sol, no?
Almorzamos en el Bolsón donde recorrimos el paseo de los artesanos y compramos chocolates para los souvenirs, ¡porque ni eso habíamos hecho en Trevelin!
Los Wettstein en la plaza del Bolsón...
SOL!!!!! ahora hay sol!?
Recorriendo el paseo de los artesanos...
La cuestión es que El Bolsón fue la última parada dentro de la patagonia (y la última carga de Nafta Súper por 1 peso con 30 : -) )
Foto que resume perfectamente el comportamiento de Larita durante toooodo el viaje de regreso (y creo que de ida también!)
1 comentario:
Súer bien! Se ve hermoso el lugar y bueno, al frío se acostumbra uno!!! Besos!
Publicar un comentario